Se había cansado de vivir en el presente, quería avanzar, conocer el futuro, pero no podía. Siempre se encontraba en el presente sin importar qué hiciera.
Un día simplemente empezó a correr, cada vez más rápido. Giró la cabeza por encima de su hombro y creyó verse corriendo unos metros más atrás. Sonriendo dobló la esquina y se topó con el futuro. No era otra cosa que la muerte.