Zorzales

Recostado al mostrador, el último cliente apuraba un vaso de caña.
Unos minutos antes y a pocos metros de él, el cuchillo de Julio se enterraba en el vientre de Juan frente a la mirada de los presentes que seguían la discusión sin realizar el menor de los sonidos.
En la media hora previa, Juan entraba abrazado a Elena, ambos con la ilusión de una vida juntos.
Anteriormente, Elena cerraba la puerta de su casa violentamente para correr hacia Juan que la esperaba en la esquina.
Unas horas atrás, Julio escuchaba perplejo como Elena lo aborrecía y abandonaba.
Al mediodía, Juan y Julio almorzaban con su madre.
En la mañana, el sol salía atrás del monte, acompañado por el canto de los zorzales.